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(ES) Un día y una noche en Wadi Rum

Aquí estamos otra vez, una nueva aventura. Esta vez quiero compartir este increíble viaje en Jordania. Una aventura que duró un día y una noche en el desierto Wadi Rum. Te llevaré conmigo siguiendo una línea cronológica.

Wadi Rum وادي رم

Wadi Rum también conocido como El Valle de la Luna, pronto lo entenderás a través de las fotos. Es un valle que se ha creado con el pasar de los años en una superficie arenosa y de roca granítica.

Wadi Rum del arabe “Desierto alto” nombre que bien lo representa desde el momento que la cima más alta de toda la Jordania se encuentra justo aquí, en el interno de este desierto.

Por primera vez en mi vida que me encuentro en un desierto, incluso si crecí en las Islas Canarias muy cerca del Sahara, el Wadi Rum se ha convertido en mi primera experiencia en el desierto. Una experiencia única que a través de estas imágenes entenderás muy bien el porqué.

Empieza el viaje – Un día y una noche en Wadi Rum

8:00 – Salimos Petra, todo listo, las baterías de las cámaras están cargadas y ¡Nos vamos dirección Wadi Rum! Dos horas de carretera. Kilómetros y kilómetros de desolación total, a nuestro alrededor solo hay rocas, desierto, alguna que otra cabra, bueno, como todo el territorio que cubre la Jordania. Hubo un momento del viaje que nos tocó atravesar niebla, lluvia y viento. ¿Pero quién dijo que en el desierto no llovía? 🙂

No te olvides de hacer play aquí debajo, la música te ayudará a vivir mejor este día y una noche en Wadi Rum

Jordan Critz – Hineni – Meris

10:00 – Para los beduinos, asnos y camellos son el medio de transporte principal. De hecho, algo que para nosotros occidentales podría ser algo simpatico, en estas zonas es muy normal ver camellos atraversar las calles sin ningún problema.

Atravesamos un pequeño pueblo de beduinos cerca de la entrada al desierto. En este momento finalmente llegamos al punto de encuentro del Wadi Rum, que en realidad, es una casa privada, donde nuestro guía y el propietario de la casa nos ayudaron a programar nuestra aventura de un día y una noche en ¡El desierto del Wadi Rum!

Entramos en el desierto

13:00 – Nos subimos en el cajón de un pick-up (que no sé cómo podía funcionar) y ya se sentía el viento gélido y cortante en la cara. No importa, nos concentramos en el panorama, sin dudas unas de las cosas más imponentes que he visto jamás, una enorme extensión de arena y montañas enormes que de repente salían de la tierra. En este preciso momento me siento minúsculo…

La Duna

14:30 – Nuestro nuevo amigo beduino nos lleva a visitar una duna de arena rojiza. Es interesante cómo en medio de este desierto rocoso se podía encontrar esta duna. ¿Como era la arena? Suave y fresca, probablemente debido a las lluvias antes de nuestra llegada.

Ahora si, cámara en mano y ya estamos listos para empezar a hacer fotos a Alessio y Alessia, los protagonistas junto al Desierto Wadi Rum de esta increíble aventura de un día y una noche.

En el Wadi Rum existe un cañón, donde podemos encontrar incisiones rupestres, dibujos y escrituras que tienen miles de años. Los beduinos cuentan que estas incisiones en las paredes rocosas eran señales que hacían los viajeros y las familias que pasaban por ahí para indicar el descubrimiento de alguna fuente de agua, sobretodo en el periodo de las lluvias. De este modo, los siguientes que pasaran por ahí, viendo las incisiones sabían que en ese punto encontrarían agua, que como podemos imaginar, podía ser una cuestión de vida o de muerte.

Hospitalidad. Una característica de los beduinos

16:00 – Cuando recorres el desierto por aquí y por allá no es extraño encontrarte con una tienda beduina. Aquí el té caliente es obligado y no creo que un “No Gracias” lo vean muy bien. Para ellos ofrecer un poco de té y contarte algunas historias se ha hecho parte integrante de su cultura.

Una cosa que he apreciado mucho es su genuinidad y hospitalidad, mientras tanto en el aire, sientes ese olor a salvia, canela y cardamomo.

Un espectáculo al natural: El atardecer en el desierto

18:00 – Ya es casi hora de admirar el atardecer, en esta época del año sobre las 18:20. Importante si vas a organizar un viaje fotográfico, tener en cuenta estos horarios. ¿Porqué me gusta tanto el atardecer? Creo que las próximas fotos hablan por si solas, los colores, las luces, sombras y contrastes crean algo mágico.
De todas formas, el objetivo principal es aquel de contar la historia del Wadi Rum a través de Alessio y Alessia. Tenemos poco tiempo, pero alguna fotografía antes del atardecer quiero hacerla. Me miro alrededor, contrastes y colores intensos son los protagonistas de la escena, la primera fotografía es esta que puedes ver debajo.

18:10 – Ahora sí, la creatividad explota y me digo a mi mismo “¡Carlos crea! Tienes poco tiempo, ¿Qué podemos hacer?” Y fue en ese momento que me miré alrededor y me dije “espera un momento, estamos en el desierto junto a unos beduinos, ¿Porqué no haces una foto con ellos?” Llamé a nuestro amigo beduino junto a otros dos y probé en algún modo a explicarles la imagen que tenía en la cabeza. Fue muy divertido crear junto a estas personas alguna imágenes, porque ellos son la cultura y la tradición del Wadi Rum, los beduinos. Y en mis fotos quería estos ingredientes.

¿Cómo se hizo?

Y así, logramos todos juntos crear y transformar en realidad aquella imagen que tenia en la cabeza, UNA IMAGEN QUE HABLARÁ DE AMOR, DESIERTO Y TRADICIONES.

18:20 – Ya es hora, está calando el sol, disfruto este momento que tanto habíamos esperado y que por miedo a las nubes de la mañana pensábamos que lo habíamos perdido, en cambio ahí está. Un atardecer en el desierto con sus colores y el silencio que domina la escena.

La luz nos deja muy rápidamente mientras nos dirigimos a nuestro acampamiento beduino dónde pasaremos la noche.

¿Escuchas eso? Se llama silencio

22:00 – Una de las emociones más grandes a nivel fotográfico ha sido ver las estrellas en el desierto, cada ves es más difícil ver cielos así, por causa de la contaminación lumínica.

No obstante el frío y los kilómetros que hemos recorrido hoy, no hay tiempo que perder, las ganas de experimentar son muchas y tenemos encima de nosotros millones de estrellas. Es hora de jugar con las largas exposiciones en la cámara, la luz y las estrellas. En pocas palabras, hacer lo que queremos con lo que tenemos, si has participado al CURSO DE FOTOGRAFÍA, sabes de que estoy hablando.

La vía láctea y el centro galáctico

4:30 – Suena la alarma, es el momento justo para ver un espectáculo de la naturaleza que no había visto en mi vida así nítido. Claro, siempre hemos escuchado que en el desierto se ven muchas estrellas, pero créeme, cuando ves el centro galáctico, es otra cosa. Gracias a una buena preparación y organización logramos entender que a las 4:30 de la noche el centro galáctico estaría en el punto que deseábamos. Salimos de nuestra tienda beduina, y ¡BOOM! ¡El centro de nuestra galaxia como nunca antes lo había visto! Con alguna que otra estrella fugaz.

Creo que ha llegado la hora de dormir un poco, con esta foto terminamos nuestra increíble aventura de un día y una noche en el desierto Wadi Rum.

¿Te gustó la experiencia? Vámonos a disfrutar de un día en Petra, Jordania.

¿Te gusta la fotografia? Te invito a participar a unos de mis CURSO DE FOTOGRAFIA Online, estes donde estes.

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